
La respuesta parece bastante obvia, la virginidad es algo más profundo que un puro hecho físico, y una mujer o un hombre pueden considerarse vírgenes, incluso cada vez que comiencen una nueva relación, en la que implican su vida, sus sentimientos, su espíritu e ilusiones.
En muchas culturas y religiones (raza gitana, confesión islámica, etc.), incluso en algunos ambientes de nuestra sociedad occidental, la virginidad femenina es una condición imprescindible para poder casarse y, en caso de haberla perdido, un motivo para el desprecio y la discriminación de la mujer. Existen ginecólogos que expiden 'Certificados de Virginidad'. De hecho, hay centros tanto en nuestro país como en el extranjero que dentro de la cartera de servicios incluyen la 'revirginización' o himenoplastia, incluso existen viajes organizados a países como Túnez donde la operación es más barata. Es un procedimiento sencillo y con anestesia local que consiste en reconstruir la membrana vaginal rota (himen). Este procedimiento debe ser realizado siempre en centros y por profesionales con la debida experiencia y acreditación oficial.
Comentarios
Publicar un comentario